Maria Paula Tovar3 days ago Hice la visita al viñedo el 2 de enero desde Ibague y me encantó todo: el recorrido, la explicación del guía Jhonatan y, por supuesto, los vinos. El único disgusto que tuve fue en la tienda, porque había solo un joven atendiendo a muchísimas personas. Se le veía corriendo de un lado a otro, sacando platos de la cocina, recogiendo, sirviendo y aun así manteniendo una atención muy amable. La comida deliciosa, felicitó al Chef aunque no se el nombre. También quiero felicitar a Nicolás, porque se le notaba la pasión por atender bien.
Mi inconformidad fue con una joven de la tienda. Ella pasó por nuestro lado y nos “atendió”, pero al hacerle unas preguntas sobre los vinos nos respondió: “si gusta, mi compañero la puede atender”. Me pareció injusto, ya que el muchacho claramente necesitaba ayuda por la cantidad de gente que había y su actitud fue evitarnos.
De todas maneras, terminamos con una excelente recomendación de vino y una tabla de quesos que disfrutamos muchísimo ese día. Definitivamente lo recomendaría como visita en la hermosa tierra boyacense.